Buñuelos de cuaresma

Bunyols
0,150 l. leche
0,100 l. agua
Una cucharada de brandy
50 grs. Mantequilla
Ralladura de limón
150 grs. Harina
4 huevos
5gr. Levadura en polvo
2 grs. Sal
Anís
Azúcar

 

 

Se pone en un cazo el agua, la leche, la mantequilla, el  brandy, la ralladura y la sal. Cuando rompe a hervir, se incorpora de golpe la harina con la levadura tamizadas y se mueve con fuerza la masa. Cuando empieza a despegarse del cazo, se retira y se deja enfriar.

Una vez fría, se añaden los huevos uno a uno, trabajando la masa con las manos para mezclarlo todo bien.

Yo hago la masa de un día para otro, la dejo envuelta en film en la parte baja de la nevera.

Saco la masa de la nevera y la dejo atemperar.

Se pone la masa en una manga pastelera.

Poner a calentar abundante aceite. Yo lo hago en un wok.

Para que los buñuelos se hinchen, el aceite no debe estar demasiado caliente, yo lo que hago es lo siguiente:

Después de cada fritada, retiro el wok del fuego, espero unos minutos y, con la manga pastelera y la ayuda de un cuchillo,  dejo caer bolitas en el aceite. Cuando los buñuelos ya están hinchados y comienzan a voltear ellos solos, vuelvo a poner el wok al fuego para que se doren.

Los sacamos y se ponen en papel absorbente. Se mojan en anís y se rebozan con  azúcar.

Se pueden rellenar con lo que queráis.

¿ESPÍRITU NAVIDEÑO?

Como cada año he recibido felicitaciones de Navidad de todas clases. Me ha llamado especialmente la atención una que reclamaba que volviesen otros tiempos en los que había un respeto por los mayores, solidaridad, generosidad, amor… como si hoy en día solo hubiese un afán consumista, por comprar regalos y que el espíritu de la Navidad hubiese desaparecido.

No estoy de acuerdo.
Vela de navidad
¿Qué es el espíritu de la Navidad? ¿Es que hay determinados valores que solo se muestran por estas fechas?

Creo que en épocas difíciles sale lo mejor y lo peor de las personas. Ahora, con las dificultades que hay, vemos que muchas personas se vuelcan a ayudar a los necesitados. Vemos que la familia es un puntal más importante que nunca.

Tendríais que haber visto la casa de mis padres el día de Navidad. Éramos 30 personas de distintas edades. Mis padres tienen 86 años y a partir de aquí había consuegros, hijos, nietos, yernos, bisnieto y novias. Juntos en “cagar el tió”, el amigo invisible, poner la mesa, brindar, en definitiva tuvimos una navidad muy especial:

La primera navidad sin Nuri.

Días antes estaba preocupada,  venían unos días muy duros.

No soy creyente, pero pienso que todos llevamos a Nuri en nuestro interior y de alguna manera ella estuvo allí, disfrutando con nosotros.

Cuando pienso, cómo fue posible superar esta navidad, sólo hay una respuesta: esta familia. A pesar de ser muy distintos y tener diferentes afinidades, sabemos estar unidos cuando conviene. Para mí esto es el verdadero espíritu de la Navidad, que se manifiesta durante todo el año en momentos realmente complicados. Me consta que hay muchas familias como la mía. Sé que hay mucha gente buena en el mundo.

Deberíamos intentar ver todo lo bueno que tenemos a nuestro alrededor y no dejarnos llevar por el desanimo.

RECETA: Flan de huevo

Flan

Ingredientes para 12 flanes:
- 12 huevos
- 200 gramos de azúcar
- 1 litro de leche
- 150 gramos de azúcar para caramelizar

Caramelizar los moldes.
Batir los huevos junto con el azúcar y la leche.
Repartir entre las flaneras.
Cocer en el horno al baño maría a 160º unos 30 minutos aproximadamente.

Una oportunidad para mejorar

“Somos infelices porque no vemos de qué manera puede terminar nuestra infelicidad; pero lo que realmente no vemos es que la infelicidad  no puede durar siempre, porque incluso la persistencia de una misma condición comporta un cambio de humor”. Si no me equivoco es un fragmento de una novela de William Gerhardie.

Viene a cuento de la situación en la que nos encontramos, impensable hace unos años. A medida  que la crisis se agudiza modificamos cosas que nos permiten continuar. Tanto a nivel personal, como familiar o de trabajo, nos adaptamos a la situación en mayor o menor medida.

Y es esta adaptación la que nos permite en muchos casos descubrir maneras de hacer  que de otra manera no habríamos alcanzado. Creo que, en general,  las personas  nos acomodamos cuando todo funciona y es en épocas de crisis cuando sale todo el potencial.  Después de una época de “depresión” personal, de incredulidad (“no me puede estar pasando esto a mi”), incluso de momentos de desespero  e impotencia, creo que toda pasa por coger las riendas, poner ganas, imaginación i todos los recursos personales para tirar adelante: buscar ayuda si es necesario, apoyarse en la familia e intentar valorar lo que tenemos de positivo en la vida.

Es cierto que muchas veces las cosas se nos escapan, que la situación no depende de nosotros, la crisis es global y un largo etcétera. Lo que si depende de nosotros es nuestra actitud. Es difícil ser positivo cuando ves las noticias, lees el periódico o no alcanza a cubrir lo más esencial, pero: dónde está el final, cómo y cuándo acabará todo esto.  Esta situación crea una gran inseguridad: “en qué me estoy equivocando, qué hago mal”.  Además del proceso de adaptación a la nueva situación se impone una revisión, un ponerse las pilas o dicho de otro modo: mejorar en todos los sentidos.

Albert Einstein dijo:
“Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora: la tragedia de no querer luchar por superarla”.

Rosbif

INGREDIENTES
Rosbif en proceso
Lomo bajo de ternera una pieza de 1 kg.
1 vaso de vino blanco
1 vaso de aceite
Sal
Pimienta

 
Rosbif en plato
PREPARACIÓN

Atar la carne. Salpimentar.
Precalentar el horno a 230º.
En una fuente colocar la carne con el aceite.
Cocer en el horno durante 10 minutos.
Regar con el vino blanco.
Dar la vuelta a la carne y regarla con los jugos de la bandeja.
Cocer 10 minutos más.
Sacar del horno y dejar enfriar antes de desatarla.
Reservar los jugos de la bandeja.
Una vez fría, cortar la carne en rodajas finas y pintar con los jugos.
Se puede acompañar con infinidad de alimentos: verduras,  escalibada, setas confitadas, compotas de fruta, puré de patatas.

Arroz con bogavante

bogavante
Ingredientes para 4 personas:

2 bogavantes medianos y vivos

400 grs. de arroz Carneroli

1 l. de caldo de pescado
Ingredientes bogavante con arroz
aceite, sal y pimienta.

Para el sofrito:

     - 1 cebolla grande
     - 2 dientes de ajo
     - 2 tomates maduros

 

Preparación:

Partir los bogavantes a rodajas. Salpimentar.
En una cazuela, poner un poco de aceite y saltear los bogavantes. Reservarlos para más adelante.

En la misma cazuela hacer el sofrito: cocer la cebolla con los ajos y después el tomate rallado.

Una vez hecho el sofrito, añadir el arroz junto con las cabezas y las pinzas de los bogavantes.
Cuando el arroz esté transparente añadir el caldo de pescado muy caliente y hervir a fuego alto unos 5 minutos. Bajar el fuego y, pasados unos 10 minutos, añadir las colar de los bogavantes. Comprobar el punto de sal.

Dejar hervir 5 minutos y ya estará a punto.

Arroz con bogavante

De higos a brevas

Quién no ha oído alguna vez esta expresión. Se dice cuando alguna cosa pasa muy de tarde en tarde. Y es que desde que la higuera da los higos hasta que da las brevas pueden pasar ocho meses.

Pero… qué son las brevas? figaflor

Entre las distintas clases de higueras que podemos encontrar, existen las higueras breveras que son bíferas, es decir que producen dos cosechas al año. La primera cosecha se da a finales de la primavera que es de brevas. La segunda cosecha se da a finales de verano que nos da los higos propiamente dichos. Cuando el fruto aparece en el árbol a finales de otoño, como no se dan las condiciones para que madure, queda en reposo hasta la primavera siguiente cuando acaba de madurar dando lugar a la breva. Viniendo de una estación más lluviosa, la breva es de mayor tamaño que el higo, pero no están dulce. Tiene forma de pera y dependiendo de la variedad puede ser amarillo-verdosa, azulada o negra.
Las variedades de higos se clasifican según el color de la piel. Entre las distintas variedades que se conocen, la más apreciada es la “Cuello de Dama” que pertenece a la variedad blanca y procede de la Sierra de Gredos. En Lérida i Huesca se cultiva la “Cuello de Dama Negra”, de la variedad de higo negro y que no es tan dulce.

Podemos degustar los higos o las brevas durante todo el año de distintas maneras: frescos, en temporada acompañando carnes rojas, con helado, con quesos o con foie; secos como postre; confitados con requesón; o en mermeladas.

Tanto brevas como higos son muy digestivos, mejorando así el tránsito intestinal y también tienen un alto contenido calórico.

Otra expresión en castellano en relación a las brevas es: “No caerá esa breva” se refiere a la improbabilidad de un suceso. El origen de ésta expresión está en el hecho de que el agricultor a fin de que el árbol no pierda fuerza y de una buena cosecha de higos, recolecta las brevas antes de que maduren y caigan al suelo.

Tarta de queso

Ingredients pastís de formatge
UNA PAQUETE DE MASA BRISA NESTLÉ O LA COCINERA
150 GRS. DE AZUCAR
4 HUEVOS
1 SOBRE FLAN POTAX
3 TARRINAS DE QUESO QUARK DE DANONE
PASAS DE CORINTO

Cocer la masa brisa en un molde redondo de unos 20 cms. Según las instrucciones del fabricante.

En un recipiente mezclar todos los ingredientes con la batidora, excepto las pasas.

Poner la mezcla resultante en el molde con la masa brisa y echar dentro las pasas.

Hornear a 170º durante 45 minutos aproximadamente.

Sacar del horno y desmoldar cuando esté frio.
Pastís de formatge

Satisfacer una necesidad o disfrutarla

Comer es una necesidad, pero tenemos mil maneras de satisfacerla, entre ellas, de una forma rutinaria o convirtiéndola en un placer. Si optamos por convertirla en un placer podemos hacerlo de distintas maneras y decidir con quién queremos compartirla (amigos, familia, compañeros de trabajo…).
Está claro que nuestra cultura ha convertido el hecho de satisfacer una necesidad en una excusa para reunirnos, dejando en un segundo plano la simple necesidad.

Pernil serrà

Nos reunimos alrededor de una mesa para tratar cualquier aspecto de la vida, pasando de un tema a otro, porque cuando se habla de cualquier tema, no hay límites. Podemos empezar hablando de la pobreza y acabar hablando de la riqueza, mientras tomamos una copa de vino o comemos una tapa de jamón. Hablamos de economía, de la sociedad, la cultura y volvemos a tomar una copa de vino y un poco de jamón. Al final llegamos a la conclusión de que arreglamos el país alrededor de una mesa, pero, a la que nos levantamos de la mesa, todo vuelve a ser como era antes de la copa de vino i la tapa de jamón; eso sí, durante este rato hemos hecho el mundo a nuestra medida… pero siempre cubriendo una necesidad.

Si lo pensamos fríamente. ¿Hace falta sentarnos a la mesa para ”arreglar el país”? Quizás no, pero si no lo hacemos entonces, ¿cuándo lo haremos? ¿cuando vayamos de compras o al cine o cuando disfrutamos del Barça?, no en esos momentos estamos para otras cosas. Tenemos la suerte de que podemos sentarnos a la mesa y discutir sobre cualquier tema, eso sí, siempre para satisfacer una necesidad tomando una copa de vino y un poco de jamón.

¿Creéis que a menudo valoramos más la compañía que la comida en sí al sentarnos a la mesa?

La atención al cliente

Recuerdo cuando mi padre enviaba a mi hermana a cobrar a un cliente. A veces había algún problema y el cliente estaba descontento. La recomendación de mi padre era: “no te enfrentes, deja que se explique, no lo interrumpas, que muestre su enfado, y, cuando lo haya hecho, busca una solución que lo satisfaga”. Creo que es una buena fórmula.A veces, en el trabajo, nos equivocamos, no cumplimos con las expectativas del cliente. Lo que no podemos hacer es entrar en una dialéctica de enfrentamientos. Hemos de aprender de nuestros errores.
Cuantas veces vamos a sitios y al salir resaltamos la amabilidad de la persona que nos ha atendido cuando debería ser lo normal.
Creo que la mayoría de las veces cuesta poco contentar a la gente. Cuando estamos de cara al público hemos de mostrar una buena educación, pero también debemos ser flexibles para adecuarnos a la singularidad de la persona a la que estamos atendiendo.
La atención al público es un puntal para cualquier tipo de negocio y a menudo las empresas y comerciantes olvidan que todas las personas que se relacionan con el cliente (comercial, dependiente, transportista, telefonista….) son la imagen de la empresa.
En los tiempos difíciles que estamos viviendo no nos podemos permitir el lujo de perder ventas por una mala atención.
Conviene revisar si estamos haciendo bien las cosas en este aspecto.

Copes amb taules de fons