
0,150 l. leche
0,100 l. agua
Una cucharada de brandy
50 grs. Mantequilla
Ralladura de limón
150 grs. Harina
4 huevos
5gr. Levadura en polvo
2 grs. Sal
Anís
Azúcar
Se pone en un cazo el agua, la leche, la mantequilla, el brandy, la ralladura y la sal. Cuando rompe a hervir, se incorpora de golpe la harina con la levadura tamizadas y se mueve con fuerza la masa. Cuando empieza a despegarse del cazo, se retira y se deja enfriar.
Una vez fría, se añaden los huevos uno a uno, trabajando la masa con las manos para mezclarlo todo bien.
Yo hago la masa de un día para otro, la dejo envuelta en film en la parte baja de la nevera.
Saco la masa de la nevera y la dejo atemperar.
Se pone la masa en una manga pastelera.
Poner a calentar abundante aceite. Yo lo hago en un wok.
Para que los buñuelos se hinchen, el aceite no debe estar demasiado caliente, yo lo que hago es lo siguiente:
Después de cada fritada, retiro el wok del fuego, espero unos minutos y, con la manga pastelera y la ayuda de un cuchillo, dejo caer bolitas en el aceite. Cuando los buñuelos ya están hinchados y comienzan a voltear ellos solos, vuelvo a poner el wok al fuego para que se doren.
Los sacamos y se ponen en papel absorbente. Se mojan en anís y se rebozan con azúcar.
Se pueden rellenar con lo que queráis.











